Nuestra familia ha seguido rodando. Ahora vuelve Bollerwagen.es.
Después de casi dos años de parón, hemos decidido volver.
Han sido dos años de muchos cambios. Muchísimos. Dos años en los que hemos seguido usando nuestros boller, viajando y descubriendo el mundo junto a nuestras peques, que ya no son tan peques.
Lo que pasó cuando dejamos de venir por aquí nos dejó cicatriz.
Los que nos seguís desde el principio sabéis cuánto tiempo, esfuerzo e ilusión dedicamos a construir esta comunidad. Queríamos dar a conocer los Bollerwagen como una manera práctica y divertida de moverse con peques, de llevar lo necesario y de llegar un poco más lejos. Y por el camino acompañamos a muchas familias que, como nosotros, querían descubrir el mundo juntas.
Muy al principio decidimos que usaríamos el término Bollerwagen para hablar de estos carros de mano. Una palabra alemana, algo extraña aquí, que pronto acabamos acortando a «boller».
Hoy, cuando nos cruzamos con familias que los usan y escuchamos un «¡venga, al boller!», sentimos que algo de aquella loca idea se quedó.
El otro día, camino del cole, nuestra pequeña vio a unos hermanos montados en el suyo. Me apretó la mano y me dijo:
«Mira, papi…»
No hizo falta decir mucho más.
Pero hace dos años tuvimos que parar.
Habíamos ayudado a abrir mercado, a explicar un producto que aquí apenas se conocía. Cuando nuestra principal relación comercial llegó a su fin, sentimos que todo aquel trabajo se quedaba sin un lugar desde el que continuar.
De un día para otro, se acabó.
Nos sentimos abandonados. Para nosotros, aquello era un proyecto profundamente personal. Había mucho de nuestra familia en él, muchas horas de conversación, muchas preguntas contestadas y muchas ganas de que las cosas salieran bien.
Necesitábamos tomar distancia y seguir con nuestras vidas al otro lado de la pantalla.
Los boller, sin embargo, nunca dejaron de acompañarnos.
Siguieron viniendo a la playa, de viaje, de paseo. Siguieron cargando con nuestras cosas y formando parte de esa vida que aquí llamábamos Bollerlife. Mientras nuestras hijas crecían, también cambiaba nuestra manera de utilizarlos.
Y, poco a poco, empezamos a pensar qué podíamos hacer con todo lo aprendido.
Después de casi siete años de Bollerlife y de haber probado muchos modelos, tenemos experiencias que compartir. Sabemos lo que supone cargar un carro, meterlo en el maletero, tirar de él por la arena o plegarlo cuando toca volver a casa. También sabemos que podemos tenerle mucho cariño a uno y acabar usando otro más a menudo porque nos resuelve mejor el día.
De ahí nace esta nueva etapa.
Queremos que Bollerwagen.es sea un lugar al que acudir para entender las diferencias entre carros y decidir cuál encaja mejor con vuestra familia. Con pruebas propias, fotografías, ventajas y límites. Dejando claro qué hemos utilizado y qué conocemos, de momento, a través de su documentación.
También queremos ser transparentes sobre cómo sostendremos este trabajo.
Muchos recordaréis que siempre fuimos bastante anti-Amazon. Seguimos creyendo en el comercio pequeño, en las tiendas que conocen lo que venden y en comprar directamente a quien puede atenderte y responder por el producto.
En esta nueva etapa incorporamos enlaces de afiliación, incluidos enlaces a Amazon. Si compráis a través de ellos, podemos recibir una comisión sin coste adicional para vosotros. Es una manera de sostener el tiempo que dedicamos a probar, fotografiar y escribir. Entendemos la contradicción con nuestra postura anterior y preferimos explicarla abiertamente.
Los enlaces estarán identificados y las comisiones no decidirán nuestras conclusiones. Podéis leer más sobre ello en cómo trabajamos.
Volvemos con nuestras hijas un poco mayores, con alguna cicatriz y con muchas cosas por contar.
Nos gustaría reencontrarnos con quienes estuvisteis aquí y conocer a las familias que os habéis sumado a la Bollerlife durante este tiempo.
Hace unos días, aquel «mira, papi…» nos recordó que todavía nos importa mucho todo esto.
Así que aquí estamos otra vez.
Venga, al boller.